No te empeñes, no sigas por ahí, que el mundo tú no lo puedes cambiar, a lo máximo que puedes aspirar es a cambiar tú mismo y no es poco. Ya se que no es fácil, pero no estamos obligados a convivir con esas cosas que no nos gustan de nosotros mismos, se pueden cambiar y aunque cueste, es posible.
EDITORIAL CAMINANDO POR LA VIDA 1/4/2025
Hoy quiero compartir contigo algunas reflexiones e interpelaciones que me hago a mí mismo.
En la vida no podemos aspirar a un aprobadillo raspado, tenemos que aspirar al diez para luego quedarnos, aunque sea en el ocho.
La diferencia entre vivir la vida y pasar por la vida esta en si ponemos toda la carne en el asador o no. En si nos esforzamos en cada momento por sacar la mejor versión de uno mismo o simplemente nos conformamos con estar.
No existe una vida privada o familiar y otra profesional o laboral y otra espiritual. Existe una única vida. Nuestra vida, que podemos vivir intensamente o dejar pasar como pasa la corriente de un rio inexorablemente hacia el mar.
Todos tenemos anhelo de trascendencia y por eso queremos dejar poso, recuerdo de nuestro paso por la vida en forma de hijos, gestas, lápida o herencia.
Y la única forma de conseguirlo en esforzándonos por sacar la mejor versión de uno mismo en cada momento, en cada acción, en cada recodo del camino de la vida, en lo bueno y en lo malo, en la prosperidad y en la contrariedad. Sí, sí, esforzándonos por ser buenos, por se mejores personas, por hacer bien nuestro trabajo, por cuidar de nuestras familias y amigos, por querer ayudar al que nos necesita.
Ya se que nada de eso sale en los telediarios y que parece que no existe en el mundo de hoy, que sólo existe corrupción y crimen. Pero este mundo funciona, esta sociedad funciona porque cada día la mayoría de los que habitamos esta tierra estamos empeñados en hacer las cosas bien. No es cuestión de contar con muchos parlamentos y muchas leyes y normas que todo lo regulan, sino de contar con la voluntad mayoritaria de hacer las cosas bien, de esforzarse cada día por ser mejor persona.
Querido amigo, si cuentas con salud, con goterillas como es normal, pero con salud al fin al cabo, tienes trabajo y tienes una familia, eres un privilegiado. Da gracias por ello cada día y valóralo. Tienes el 80% o el 90% de tu vida resuelta. Sin embargo, ¿por qué te centras en ese 10% o 20% negativo? ¿Por qué sólo buscas escusas para no hacer, para no creer o para no amar?
Disfruta de tu caminar por la vida, intenta superarte cada día y cambiar aquello que no te gusta o que se puede hacer mejor. Saca la mejor versión de ti mismo y de vez en cuando mira al cielo con esperanza.

Deja un comentario